El Fetichismo del poder en la actualidad

El Fetichismo es comúnmente conocido como la tendencia a divinizar ciertos objetos, a atribuirles un poder sobrenatural, místico, ininteligible para los hombres. En las religiones primitivas, el fetiche (ídolo) era objeto de culto. Es decir, significa la divinización de diversas cosas y objetos (fetiches), atribuyéndoles fuerzas misteriosas, sobrenaturales, inasequibles para la comprensión humana.

El dialogo, parte fundamental del hombre

A lo largo de este escrito nos adentraremos en lo magnifico y detallado del proceso de comunicación interpersonal. Principalmente viendo la secuencia del mensaje entre el emisor y receptor tomando en cuenta las distintas dificultades para poder interpretar de manera adecuada dicha transmisión. Al igual algunas posturas de filósofos del dialogo, apoyándonos en ellos para[…]

El Templo Cristiano

Cuando apareció el hombre en la tierra sintió la necesidad de ponerse en contacto con los demás seres de la naturaleza. Esta necesidad, unida a su natural búsqueda del “más allá” hizo que el hombre tratara de encontrarse con un Ser Superior, distinto a  todo lo que veía a su alrededor. El hombre buscó ese[…]

Las virtudes en la vida del hombre

¿Qué son las virtudes? Hasta el nombre suena raro. Es un tema que simplemente se ha olvidado al pasar de los años en nuestra sociedad. La virtud solo ha quedado en meras palabras que resuena en el hombre, pero que no provoca que éste lo practique. ¿La sociedad está cansada de escuchar la palabra “virtud” o “virtuoso”? El hombre[…]

Eterna búsqueda del final feliz

Grandes explosiones, mucha acción, un mundo mágico, superpoderes, prácticamente cualquier cosa puede pasar en el maravilloso mundo de la ficción, ese mundo que no es ajeno a ninguna persona ya que todos tenemos acceso a él, y que prácticamente está en nuestras manos para usar todo su potencial. Lo más característico es que siempre hay[…]

Pentateuco

Nos separan casi tres mil años desde los primeros libros de la Biblia. Hay que ambientarnos en aquella época, para poder entenderla. Hay dos peligros: uno por exceso, es decir, considerar al pie de la letra lo que dice la Biblia, a través de sus metáforas y géneros literarios; y el otro por defecto: rechazar[…]