Estimados hermanos:

En este mes de marzo, en Guadalajara como en diversas partes de México y del mundo, se incrementa la oración a Cristo Jesús, rogándole siga dotando a su Iglesia de vocaciones al sacerdocio ministerial.

Si algún adolescente o joven experimenta, de algún modo o algún momento, la inquietud o el deseo de ingresar al Seminario o de ser sacerdote, le recomendaría el dedicarse un momento para pensar, un momento para orar.

Es necesario el pensar y el pensar en Dios, en el proyecto de Dios para cada uno de nosotros. Cuando Dios nos regala el don de la vida, nos envía a una misión, a cumplir con una encomienda. Para muchos, será ciertamente el matrimonio; para otros, será el sacerdocio. La reflexión, serena y atenta, nos permite contemplar esa posibilidad. Por lo mismo, asegurando tiempo y silencio, pensemos en Dios, y en el plan de Dios para cada uno.

Al pensar sigue una experiencia grandiosa y maravillosa: la oración. Dejarnos encontrar por Jesús, y mirándole a los ojos, escuchar de El cuánto nos ama y a qué nos llama. El nunca nos dejará sin respuesta si con un corazón limpio le preguntamos. Nos hablará a través de personas o de acontecimientos, pero constataremos que Jesús es el “Dios que siempre habla” (Pablo VI).

Finalmente, acudamos al sacerdote de la comunidad o al sacerdote promotor vocacional. El, seguramente, nos espera para escucharnos y orientarnos.

En esta tarea, nunca estamos solos, porque nos unimos a la oración de María, la Madre de Dios, de los apóstoles y de tantos hombres y mujeres que, habiendo gustado de la amistad de Cristo en este mundo, ahora gozan de El en el cielo. La obra de las vocaciones es fruto precioso de la oración de Cristo y de la Iglesia.

Entreguémonos a descubrir la voluntad de Dios, y trabajemos con generoso entusiasmo todo lo que El espera de nosotros: la alegre dedicación a la hermosa labor de la evangelización y de la santificación.

De formadores y alumnos del Seminario Diocesano de Guadalajara reciban un saludo, así como la garantía de nuestro aprecio y oración.

Atentamente

+ Miguel Romano Gómez
Obispo auxiliar de Guadalajara
Rector del Seminario Diocesano.