agosto 29, 2012

¿Qué es la vocación?

Muchas veces las personas que encontramos tienen algunas preguntas sobre nuestra vocación sacerdotal. En esta sección hemos recogido aquellas preguntas que son más recurrentes, a las cuales hemos buscado darles una respuesta.

¿QUÉ ES LA VOCACIÓN?

La palabra vocación significa “Llamada”. Dios llama a cada persona que viene a este mundo. Él tiene un plan, un proyecto de amor sobre cada uno de nosotros. En Cristo Jesús cada uno es llamado a la santidad, es decir, a vivir en comunión con Dios y a abrirse a los hermanos a través de un camino personal y creativo. Existe una vocación que es común a todos: es la vocación a la santidad. Cada uno responde a esta vocación con su propia vida. Vocación a la santidad en la vida familiar, en la vida sacerdotal y religiosa, vocación a la santidad en el mundo del trabajo, en casa, en la escuela, en el Seminario, etc.

¿QUÉ ES LA VOCACIÓN SACERDOTAL?

Entre las diversas llamadas que Dios hace hay una al ministerio sacerdotal; es la llamada a seguir a Jesús, Buen Pastor. El sacerdote desarrolla una triple tarea en la Iglesia en unión con el propio obispo y con los demás sacerdotes:

  • Anuncia la Palabra del Señor.
  • Celebra los sacramentos para que todos tengamos “vida en abundancia”.
  • Guía a los fieles como pueblo de Dios para la edificación del Reino de Dios en el mundo.

¿CÓMO PUEDO DARME CUENTA DE QUE SOY LLAMADO A SER SACERDOTE?

¿Se escucha una voz? ¿Se siente una experiencia particular? ¿Se siente algo en el interior de cada uno? Los casos en los cuales la vocación se advierte a través de manifestaciones extraordinarias son en realidad muy pocos. Normalmente no se siente nada, sólo se tiene la conciencia de que la vocación sacerdotal es insinuada en el fondo del corazón y pide ser tomada en consideración. La llamada viene de un Dios que es respetuoso del hombre, de un Dios que no fuerza las puertas, sino que habla al corazón a través de su Hijo Jesucristo. Si Jesús te llama a seguirlo por el camino del sacerdocio, tú te das cuenta, entonces, de que tu corazón tiene necesidad de algo más y no basta el amor de una mujer, de una familia. Poco a poco nace en ti el deseo de consagrar a Él toda la vida para ser de todo el mundo tu familia. Después este deseo se transformará en búsqueda, se transformará en una aventura estupenda que durará toda la vida.

¿QUIÉN ME PUEDE AYUDAR? ¿QUÉ NECESITO HACER?

No se descubre a solas la voluntad de Dios; es necesario ser guiador por una persona experta en las cosas del Espíritu. Reza, haz oración y también hazte ayudar de alguno que viva en intimidad con Dios para que te escruten con ojos del Señor y te aconsejen sobre lo que debas hacer. Lo más recomendable es que te ayude un sacerdote.

¿QUIÉN ES EL SACERDOTE DIOCESANO?

Se le llama así, porque necesariamente debe pertenecer a una diócesis (en este caso, a la diócesis de Guadalajara, que comprende muchas parroquias de Jalisco, de Zacatecas, de Nayarit). El sacerdote diocesano resume en sí muchos aspectos de la vida de consagración al Señor; él es un vestigio del amor de Dios en medio de la comunidad cristiana. El sacerdote diocesano está cercano a todas las edades de la vida: a los niños que nacen, a los enamorados que se casan, a quien flaquea en la fe, a quien busca aliento en las pruebas de la vida o en la enfermedad, etc.

QUISIERA SER SACERDOTE, PERO ALGUNOS ASPECTOS DE SU VIDA (POR EJEMPLO, NO TENER UNA FAMILIA PROPIA) ME ESPANTAN ¿ESTO ES SIGNO DE QUE NO SOY LLAMADO?

No. Cada elección que abarca toda la vida tiene siempre ese aspecto de temor y de duda; sin embargo, ni la duda ni el temor deben frenar una respuesta positiva al Señor. El único verdadero miedo debe ser aquél de no responder a quien nos ama y nos pide amarlo con corazón indiviso. Además la vida de pobreza, de castidad y de obediencia que se pide al sacerdote no debe ser considerada como un precio a pagar para realizar un ideal, sino como la respuesta generosa a la llamada que Jesús hace también a nosotros como a Pedro: “¿Me amas más que estos?” (Jn. 21, 15)

6 thoughts on “¿Qué es la vocación?

  • Hola que tal, por medio de la presente me es grato saludarles y a su ves me permito comentarles que tengo 33años de edad y a los 22años quise entrar al seminario, el Señor Cura Celso Lopez Manzano me estaba asesorando en la vocación poco después decidí seguir con mis estudios curse el bachillerato y el año pasado me titule de la carrera como Ingeniero Civil. Hoy en día confirmo mi gran deseo por entregar mi vida al Sacerdocio y al servicio de la Iglesia de Cristo. La Ingeniería Civil me gusta mucho pero, la reconstrucción de la Iglesia de Cristo Jesús, el servicio a los demás y la colaboración en salvar almas es mi pasión.
    Consciente de que ni una sola hoja de un árbol se mueve sin la voluntad de Dios pienso echar a andar el plan de vida que Cristo tiene para mi, y dejo los remos de mi barca para que Dios me ilumine y ustedes me orienten para poder llevar a cabo mis planes, y poder formar parte de esta gran familia que sueña en un mundo mejor y renovado en un Jesucristo Vivo y Resucitado.
    Cualquier comentario o consejo que sean tan amables de enviar sera recibido con madurez y humildad, pidiendo a Dios que siempre nos ayude a crecer en los caminos de su gracia.

    • Claro que sí, es necesario que vivas un pre-seminario, hay un apartado del mismo en esta misma pagina web hay puedes encontrar las fechas para que puedas asistir

  • Tlajomulco De Zúñiga Jalisco A 19 de noviembre de 2016.
    Buen Día:
    Necesito Ayuda Para Discernir mi Vocación.

    Todo comenzó hace 8 meses aproximadamente entre el mes de Marzo o Abril, unos seminaristas fueron a la secundaria Gregorio Torres Quintero en la que estudian mis hermanas, entonces les explicaron y les dieron unos estampillas donde venía la oración para las vocaciones sacerdotales, entonces llegaron mis 2 hermanas me platicaron la explicación de los seminaristas que como era el seminario y que no solamente estaban rezando sino que hacen distintas actividades durante el día, y le regalaron las estampillas a mi abuelita; así quedo ese día.
    A las semanas uno o dos meses estaba realizando la tarea de la preparatoria pero me faltaban unas tijeras (estaba en casa de mi abuelita) entonces busque en el cajón del gabinete y al abrirlo me encontré con una de las estampillas que decía, “sin sacerdotes no hay eucaristía” entonces no le tome mucha atención, pero no encontré las tijeras, entonces fui a un cuarto que esta al fondo de la casa y al estar buscado las tijeras voltee a la pared y hay estaba otra estampilla “sin sacerdotes no hay eucaristía” entonces como que ya me entro la duda, la inquietud y me quede pensando; llegue a mi casa iba a tomar mi ropa de mi cajón, cuando al abrirlo me encuentro con otra estampilla que yo no había puesto hay y en ese mismo día!!
    Desde ese día tuve esa duda, esa pregunta, esa inquietud y me comencé a preguntar ¿dios quiere que sea sacerdote? ¿Cómo voy a hacerle? ¡No estoy seguro! entonces me entro la inquietud de sacar mi biblia y comenzar a leerla, un día al estar leyendo, me sentía apurado, presionado, por darle una respuesta a dios y al abrir la biblia me encontré con una cita bíblica en la parte de Siracides en la que decía “si estás dispuesto a servir al señor prepárate para la prueba…” esa cita estaba contestando a mi pregunta, a mi preocupación, y en eso me volvieron a rodear las preguntas ¿dios quiere que predique su palabra? ¿Dios quiere que sea sacerdote? ¿Cómo voy a ser sacerdote? ¿Cómo le voy a decir a mis papas? ¡No estoy seguro, siento miedo! Entonces al día siguiente o a los días estaba pensando en estas preguntas, saque mi biblia y me encontré con otra cita que hablaba que como debía comportarse los sacerdotes, diáconos y me parece que presbíteros y decía al terminar “te doy estas instrucciones para que sepas como comportarte en la casa de dios…” entonces quede sorprendido porque creo que dios estaba contestando a todas mis preguntas, mis inquietudes;
    El día de hoy siento más fe en dios, siento que el amor que siento por él es inexplicable, es algo que no tengo palabras para describir lo que siento, pero creo también que me hace falta algo para aceptar el llamado de dios, tal-vez tengo que ir con un sacerdote para que me oriente o simplemente me hace falta dar el paso y aceptar la misión o la vocación que dios me ha puesto; espero me contesten y me den alguna solución para emprender la posible misión que dios me ha encomendado, de antemano Gracias.

    LUIS FERNANDO GALVAN MONREAL.

    • Luis, no tengas miedo, hermano.

      Las casualidades no existen, y Dios hace uso de todo tipo de situaciones para llamar nuestra atención y sorprendernos, si estamos atentos. Y tú, parece que lo estás. Por otro lado, te invito a tranquilizarte: el llamado es algo que se va discerniendo a lo largo de mucho tiempo, a través de varios pasos, y Nuestro Señor simplemente te pide dar el primer paso, no tanto -todavía- para ser sacerdote, sino para decirle nada más: “Aquí estoy, Señor. ¿Qué quieres de mí?” (Lee 1Sam 3,1-10)

      Lo siguiente, es ir a tu parroquia y hablar con tu señor cura. Exprésale esta inquietud, y él podrá ir acompañándote, conociéndote, y guiándote. Esto es importante no sólo para que recibas orientación, sino porque vas a necesitar que el sacerdote te recomiende para el siguiente paso: el pre-seminario.

      Éste consiste en vivir dentro del seminario durante una semana, junto con otros jóvenes, al estilo de un seminarista, y ahí terminas de decidir libremente qué respuesta le vas a dar al Señor. Estos pre-seminarios se organizan en semana de Pascua y en julio, según las edades y niveles de escolaridad de los muchachos. Con una vez que lo vivas es suficiente, y si decides no entrarle, pero más adelante lo reconsideras, ya no necesitas repetir ese requisito. Entonces -como puedes ver- no hay necesidad de presionarse, pero sí de ir tomando acciones, para no dejar que el llamado se enfríe.

      Te recomiendo que te comuniques a Promoción Vocacional, donde te pueden dar orientación más específica sobre estos pre-seminarios y el acompañamiento que el seminario te puede brindar. Tels. 3617-2650 y 3618-5938; e-mail. diosllama@yahoo.com.mx

      Y mientras tanto, no dejes tu vida de oración, comulga lo más frecuentemente que puedas, y ve evitando todo aquello en tu vida que no compagine con un seguimiento de Cristo.

      ¡Mucho ánimo, Luis, y felicidades!

  • Tengo 39 años de edad, recien cumplidos. ¿Ya es tarde para Mi?, me siento como Jonas, que huyó de la mision que Dios le habia encomendado. Además de la edad, padezco diabetes tipo 2. ¿Ya estan cerradas para Mi las puertas del Sacerdocio?

    • Salvador,

      Todos somos un poco Jonás, pero lo grandioso es que el Señor nos da una nueva oportunidad de rectificar nuestro rumbo, con cada nuevo instante. Tu edad por sí misma no es un impedimento para ingresar al seminario, pero ciertamente tienes que platicar más detalladamente los detalles de tu condición de salud. Te sugiero que te comuniques con el padre Catarino Espinoza, de Promoción Vocacional, para que le expongas tu caso.
      Te paso los números y el correo electrónico:
      Tels. 3617-2650 y 3618-5938; e-mail. diosllama@yahoo.com.mx

      ¡Mucho ánimo!

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