La Autonimía ante el vacío existencial del Hombre

La búsqueda, por parte del hombre, del sentido de su vida constituye una fuerza PRIMARIA y no una racionalización secundaria.
Éste sentido es único y específico.
El Hombre es capaz de vivir e incluso de morir por sus ideales y valores. Nosotros no inventamos el sentido de nuestra vida, sino que lo descubrimos. El hombre es libre para elegir entre aceptar o rechazar una oportunidad que la vida le plantea, hay libertad para aceptar o rechazar el sentido de la vida.
No se debe procurar, exclusivamente, servir a Dios. Se debe actuar con el objetivo de la santidad y eso nos llevará a servir mejor a Dios.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *