Lecturas del 15 de Febrero de 2020

15 sábado
Verde / Blanco

Feria o La Virgen María, Salud de los Enfermos
Misas de la Virgen María N°44, p. 198 / Lecc. I p. 608

PRIMERA LECTURA
[Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro.]

Del primer libro de los Reyes 12, 26-32; 13, 33-34
En aquellos días, Jeroboam, rey de Israel, pensaba para sus adentros: “El reino todavía puede volver a la casa de David. Si el pueblo sigue yendo a Jerusalén a ofrecer sacrificios en el templo del Señor, acabará por ponerse  de parte de Roboam, rey de Judá, y a mí me matarán”. Por tanto, después de consultarlo, Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro y le dijo al pueblo:  “Ya no tienen para qué ir a Jerusalén, porque aquí tienes, Israel, a tu Dios, el que te sacó de Egipto”. Él colocó uno de los becerros en Betel, mientras el pueblo iba con el otro a la ciudad de Dan. Además mandó construir templos en la cima de los montes y puso de sacerdotes a hombres del pueblo, que no pertenecían a la tribu de Leví. Instituyó una fiesta el día quince del octavo mes, parecida a la que se celebraba en Judá. Él mismo subió al altar en Betel para ofrecer sacrificios a los becerros que había mandado hacer; y ahí, en  Betel, designó a los sacerdotes para los templos que había construido. Jeroboam no cambió su mala conducta y siguió nombrando a gente común
y corriente para que fueran sacerdotes de los templos que había construido en la cima de los montes; consagraba como sacerdote a todo aquel que lo deseaba. Este fue el pecado que causó la destrucción y el exterminio de la dinastía de Jeroboam. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 105, 6-7a. 19-20. 21-22
R Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.

Hemos pecado igual que nuestros padres, cometimos maldades e injusticias. Allá en Egipto, nuestros padres no entendieron, Señor, tus maravillas. R

En el Horeb hicieron un becerro, un ídolo de oro, y lo adoraron. Cambiaron al Dios que era su gloria por la imagen de un buey que come pasto. R

Se olvidaron del Dios que los salvó, y que hizo portentos en Egipto, en la tierra de Cam, mil maravillas, y en las aguas del mar Rojo, sus prodigios. R

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 4
R. Aleluya, aleluya.
No solo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
R.
Aleluya.

EVANGELIO
[La gente comió hasta quedar satisfecha.]

Del santo Evangelio según san Marcos 8, 1-10
En aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y no tenían qué comer.replacement textEntonces llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima esta gente: ya llevan tresreplacement textdías conmigo y no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van areplacement textdesmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos”. Sus discípulos lereplacement textrespondieron: “¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en despoblado, para que comareplacement textesta gente?”. Él les preguntó: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos le contestaron: “Siete”. Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los siete panes, pronuncióreplacement textla acción de gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos, para que losreplacement textdistribuyeran. Y ellos los fueron distribuyendo entre la gente. Tenían, además, unosreplacement textcuantos pescados. Jesús los bendijo también y mandó que los distribuyeran. La gentereplacement textcomió hasta quedar satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras. Eranreplacement textunos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó con sus discípulos y llegó a lareplacement textregión de Dalmanuta. Palabra del Señor.

Deja un comentario